El otro día leía en la prensa que la cifra de interrupciones del embarazo ha bajado, el pasado año 2015, de las 100.000 por primera vez desde 2006…¡Aleluya!

La Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción del Embarazo (Acai) considera que “la salida de población española y extranjera, el envejecimiento paulatino de la población y el consiguiente descenso de mujeres en edad reproductiva son las causas principales de esta bajada”.

También destaca que “El descenso del número de abortos es muy acusado entre las mujeres más jóvenes, un grupo cuyas condiciones para acceder a la interrupción del embarazo se han cambiado este año: las de 16 y 17 años ya no pueden hacerlo sin permiso de los padres…” Es decir, que una de las causas podría ser porque las jóvenes no quieren arriesgarse a que se enteren sus padres… ¡por favor!

¿Tan difícil es utilizar precauciones? ¿Tan complicado es pensar adecuadamente antes de dejarse llevar por el calor del momento? Parece que sí.

En este mundo global en el cual estamos tan comunicados, es sorprendente que aún sea difícil hablar de sexualidad y sus consecuencias, tanto a nivel de planificación familiar como de salud.

Busco por internet los anticonceptivos actuales y me encuentro con varias novedades respecto hace un par de décadas atrás. Puedes escoger entre utilizar la píldora, el DIU, el condón, el parche anticonceptivo, el anillo o la inyección anticonceptiva, el condón femenino, el diafragma, el capuchón cervical, espermicidas o el más extremo, la esterilización, según el caso. Hay los métodos de barrera para una sola ocasión como el condón; hay otros de larga duración para olvidarte que los llevas como el DIU u otros con hormonas como el parche o la píldora… Obviamente, no considero que sea un método la archiconocida “marcha atrás” ya que no es nada fiable ni recomendable.

Entre todos estos, también vale la pena diferenciar los anticonceptivos hormonales de los que no lo son ya que, las píldoras o los parches al tener hormonas son como un medicamento y tienen numerosos efectos secundarios. Desde mi punto de vista, si se empieza desde muy joven con el uso de los anticonceptivos, siempre será mejor un anticonceptivo no agresivo, sin hormonas, como lo es el condón o el DIU mecánico.

Finalmente, sea cuál sea el método que utilicéis es importante recordar que todo anticonceptivo tiene que estar prescrito por un médico.

Ana R.