¿Luchas contras las arrugas y los granos? Tranquila, no estás sola, somos unas cuantas.

Lo primero que tienes que hacer para solucionarlo es ponerte en manos de un médico dermatólogo que estudie tu tipo de piel y los motivos del exceso de grasa y del crecimiento de los granos. Y es que parece que los “provocadores” del acné son las fluctuaciones hormonales, el alto nivel de estrés…, factores también frecuentes en edades que no son la adolescencia. Un acné que también puede deberse a un abuso de cosméticos, a la premenopausia o por trastornos digestivos o neuropsíquicos.

Una vez conocemos las causas, hay que poner remedio. Los productos existentes en el mercado para frenar el acné son demasiado fuertes para la piel madura o de mediana edad ya que resecan mucho la piel y es lo que menos necesitamos a partir de los 40. Por tanto, evita comprar productos antiacné juvenil que empeorarán tu situación.

Como tu médico ya te indicará, es importante tener una nueva rutina sobre el cuidado de tu piel: productos y hábitos que deben luchar contra el exceso de grasa en el cutis, la contaminación y las bacterias que se acumulan en ella. Estos productos también debe ser antiedad y, ante todo, con propiedades antiinflamatorias para proteger la piel al máximo.

Nunca te toques ni aprietes los granos, ¡resiste la tentación! Si te quedan cicatrices a esta edad, pueden ser para siempre. Otro consejo que puedes seguir en tu día a día es
evitar que el pelo aumente la grasa de tu rostro, si llevas flequillo o media melena, recógetelo y despeja la zona. La alimentación en estos casos también es importante: reduce el consumo de bebidas azucaradas, los fritos, las grasas, los alimentos con mucha sal, la pizza, los picantes y los productos lácteos. Todos ellos favorecen la aparición del acné. Por supuesto, nada de tabaco ni de alcohol.

A nuestra edad otro factor que debemos tener en cuenta es el estrés. Procura no ponerte nerviosa ya que sube el cortisol y éste provoca un incremento de producción de aceites en la piel y su inflamación. Con el día a día que llevamos puede que no te sea fácil pero, si eres consciente de que tienes demasiado estrés en tu vida, practica alguna actividad física, yoga o meditación, te ayudarán a desconectar y disminuirá tu tensión.

Asegúrate con tu dermatólogo sobre los productos específicos de limpieza, hidratantes y de maquillaje -siempre es mejor poco que mucho- que puedes utilizar según las características de tu piel y ¡despídete de los granos!

Carmen S.