La revisión ginecológica anual debería ser una obligación para toda mujer. En realidad, creo que ya es bien conocido lo recomendable que es pasar una revisión de ginecología una vez al año. Pero no por ser algo sabido lo hacemos. Cuando llega la fecha, somos capaces de inventar mil excusas para posponer la visita. Cualquier actividad parece más importante que acudir a ella. Pero la realidad es que saltarte la revisión ginecológica anual es en sí misma una actividad de riesgo.

¿Todavía no sabes por qué no debes saltarte la revisión ginecológica anual?

Es esencial para el diagnóstico temprano de cánceres ginecológicos y otras enfermedades ginecológicas.

Para comenzar es clave para diagnosticar de forma temprana cánceres ginecológicos. Y la detección temprana de dichas enfermedades es clave para la supervivencia de la paciente.

Según la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, el 80% de los cánceres de cuello de útero que se diagnostican corresponden a pacientes que nunca se han realizado una citología. Cuando estos cánceres se diagnostican tarde, las probabilidades de superar la enfermedad disminuyen y, además, la operación es más agresiva y más duro el tiempo de convalecencia.

Sólo por este motivo ya merecería la pena acudir a revisión ginecológica cada año. Pero no son las únicas enfermedades que se pueden diagnosticar de forma temprana evitando que se conviertan en problemas de salud grave.

Permite identificar prácticas y comportamientos negativos para la salud ginecológica.

La revisión ginecológica anual permite identificar comportamientos que de repetirse en el tiempo pueden derivar en problemas graves de salud. Por ejemplo las prácticas sexuales de riesgo para la transmisión de ETS. O malas prácticas higiénicas fruto del desconocimiento y la proliferación de leyendas urbanas.

Éstas se denominan conductas de riesgo y si eres sincera con el ginecólogo al responder a sus preguntas, puede identificarlas a través de tus respuestas. Habitualmente tendemos a pensar que dichas conductas sólo afectan a otros sin ser realmente conscientes de que todos podemos caer en errores creyendo hacer las cosas bien.

Las denominadas conductas de riesgo no sólo tienen que ver con prácticas sexuales sino también con el tratamiento de la menstruación, por ejemplo.

Te aconsejará sobre prevención del embarazo o sobre concepción.

Tanto si te preocupa quedarte embarazada como si lo que te estresa es no lograrlo, el consejo del ginecólogo puede ser de gran ayuda para ti. Puede ayudarte a elegir el mejor método anticonceptivo pero también te puede dar indicaciones y recomendaciones para favorecer la concepción, o para identificar un posible problema de fertilidad.

La consulta ginecológica anual es clave para prepararte para las distintas etapas de la vida de la mujer.

Entre ellas el embarazo y la menopausia. Así que aprovecha los consejos del profesional durante la revisión ginecológica anual, orientados a la etapa vital que te corresponda o que, en tu caso, esté por venir.

Éstas son solo algunas de las razones de peso por las que no debes saltarte la revisión anual ginecológica. Si ya vas con retraso, no dudes en pedir cita cuanto antes. Y por tu bien, evita inventarte excusas para posponerla una vez llegue la fecha de acudir a ella.