Lidiar con gente tóxica es agotador y puede acabar con la paciencia de cualquiera. Una madre manipuladora emocional, un jefe que humilla o un compañero que se apropia del trabajo ajeno, un hermano que trata de boicotear la felicidad de quienes le rodean o una amiga que sólo te llama para pasarse el día quejándose por todo, son algunos de los perfiles de personas tóxicas.

Tratar con personas tóxicas puede llegar a resultar desquiciante cuando son capaces de absorber como vampiros la energía y el buen rollo ajeno: emocional y mentalmente es terrible. Pero la realidad es que es mucho más complicado, sobre todo si nos unen lazos de afecto u obligaciones respecto a estas personas: padres, hijos, suegros, parejas de amigos, compañeros de trabajo…

Sin embargo quedarse de brazos cruzados y soportar el chaparrón no sirve de nada y puede acabar mentalmente contigo. Por ello es esencial conocer cómo enfrentarse a ellas sin perder las formas ni la salud y salir del trance lo más entera posible. Tras años de estar día tras día soportando a dos personas tóxicas de cerca, estos son los consejos de los expertos que me han ayudado a lidiar con ellas sin perder las formas ni la salud. Y creo firmemente que también pueden ayudarte a ti.

  • Establece límites claros y mantente firme en ellos. No siempre es fácil pero es necesario. Utilizar la empatía está bien pero no si te acaba llevando a su terreno y acabando con tus intenciones de mantener la distancia en determinados aspectos.
  • Pelea sólo las batallas que lo merezcan. Cuando a una persona tóxica le gusta discutir o atacar porque sí, la reacción normal es defenderse o discutir. Pero no siempre merece la pena. Elige con cuidado por qué merece la pena pelear y no te desgastes en batallas inútiles que no te llevarán a ningún lado.
  • Procura distanciarte emocionalmente de la persona tóxica y no dejes que te afecte su discurso o sus acciones a nivel personal. Quizá esto sea lo más complicado de todo, pero es esencial para mantenerse a salvo de estas personas. A veces requiere ayuda psicológica y tiempo, cuando la persona tóxica es alguien muy cercano como por ejemplo una madre. Pero lograrlo es viable.
  • Aprender a decir “no” y “basta”. Plantarte y no dejar que te pasen por encima es una buena forma de hacerte valer y no caer en trampas emocionales.
  • Aprende a ignorar a la gente tóxica. ¿Conoces el refrán que dice “no hay mayor desprecio que no hacer aprecio”? Aplícatelo en estos casos. Cuando lo que buscan estas personas es atención, ignorarlas es la mejor manera de lidiar con ellas.

Lo sé, esto es más fácil de comprender que de llevar a la práctica. A mí me ha llevado tiempo y todavía ocasionalmente me pillan con la guardia baja. Pero desde que soy capaz de aplicar estos consejos vivo mucho más relajada y es como si me hubieran devuelto la vida. Espero que tú también logres sentirte así de bien y liberada de las garras de este tipo de personas.