¿Alguna vez te ha pasado que no escuchas un término nunca y de pronto en pocos días lo oyes por todas partes? A mí me ha ocurrido hace poco con la comida fit. La primera vez, te confieso que creí que era una abreviatura de comida frita. Pero no, nada que ver. La comida fit está de moda y en menos de una semana he leído sobre ella en revistas, webs, he visto todo un escaparate dedicado a libros sobre el tema y hasta me he encontrado de bruces con un cartel que anunciaba un taller sobre este tipo de cocina. 8 días antes ni siquiera sabía que existía.

¿Qué es la comida fit o alimentación fitness?

El término comida fit hace referencia a la comida fitness. O, lo que es lo mismo, a un tipo de alimentación adecuada para personas que hacen ejercicio físico de forma habitual y quieren cuidarse por dentro y por fuera. Al menos así se deduce de todas las publicaciones sobre el tema que he leído a raíz de encontrar tantas referencias a ello.

La comida fit implica una dieta muy rica en proteínas y pobre en grasas salvo si proceden de los frutos secos. También incluye verduras, legumbres o cereales, pero en pequeña cantidad. Salvo la avena, que parece ser el ingrediente estrella de sus desayunos. También se llama comida fit a esos productos en polvo para diluir en agua y que coloquialmente llamamos “comida de gimnasio”.

He tratado de entender si la comida fit es saludable o no lo es. La realidad es que la línea entre serlo y no es muy fina. Al parecer para que realmente una dieta fit sea adecuada toda tu vida debe ser fitness: es decir, es adecuada para personas que hacen mucho ejercicio físico exigente. Pero aún y así con matices, ya que el abuso de proteínas no es recomendable para todas las personas, según aseguran numerosos estudios médico-nutricionales.

¿Por qué está de moda la comida fit?

En gran medida, la comida fit es un gran negocio de marketing. Y en parte por ello está de moda, porque hay muchos intereses que quieren vender la alimentación fitness como la ideal para lograr un cuerpo atractivo y sano. Por eso no sólo encontramos este término en muchos lugares sino que en un elevado porcentaje de ellos se anima a consumir algún tipo de producto o servicio para complementarlo: acudir a un gimnasio, tomar suplementos alimenticios para deportistas, vestir ropa deportiva, consumir batidos fit, comprar aparatos de gimnasia…

El culto por la imagen y el querer soluciones milagrosas para todo tipo de problemáticas también influye en que este tipo de alimentación esté de moda. Es un tipo de dieta recomendada por influencers y famosos con muchísimos seguidores en redes sociales, deseosos de alcanzar un tipazo que no se esculpe únicamente a base de llevar este tipo de dieta y hacer una docena de flexiones cada mañana.

Los perfiles de Instagram que utilizan hastag como #fitfood con miles de seguidores ofrece una clara muestra de que estamos ante una moda de seguimiento masivo. La sensación de pertenencia a un grupo exclusivo, atractivo y admirado parece ser otra de las razones de esta moda.

Pero la comida fit también está de moda porque se muestra como un medio muy efectivo para ganar salud. En cierto modo es lógico ya que el estilo de vida fit se basa en el eje comida/ejercicio físico. Además, parece algo común el hecho de creer que un cuerpo atractivo es, por ende, un cuerpo sano. Para muchas personas una alimentación saludable es, sencillamente, la que te ayuda a mostrar un cuerpo mejor moldeado, más firme y atractivo.

Y tú, ¿conoces la comida fit? ¿Qué opinas de este tipo de alimentación?