Pasar una revisión ginecológica anual es algo que se recomienda a toda mujer adulta. Pero esto es especialmente importante en determinadas etapas vitales. Una de ellas es la perimenopausia. Yo ya lo he vivido y algunas de mis amigas están ahora en ese punto así que soy muy consciente de lo conveniente que es estar informada y saber por qué en ese momento es necesario acudir a consulta con el ginecólogo.

Pero lo primero que es importante saber es qué es la perimenopausia, un término que puede sonarnos desconocido aunque sea algo por lo que o bien hemos pasado o bien pasaremos. Éste hace referencia a la etapa previa a la menopausia pero en la que el organismo ya se está preparando para la irrupción de ésta.

¿Y qué pasa en nuestro cuerpo durante la perimenopausia? Pues, entre otras cosas, que desciende la producción de determinadas hormonas, como es el caso de los estrógenos y la progesterona, y esto puede hacer que las menstruaciones no sean tan frecuentes como antes, pero no desaparezcan del todo.

En esta época es conveniente que si no deseas quedarte embarazada utilices algún tipo de método anticonceptivo, sea el DIU, píldoras, preservativos u otros. Seguro que tú también conoces a alguien que se quedó encinta sin pretenderlo cuando ya pensaba que había entrado de lleno en la menopausia. El consejo profesional del ginecólogo puede ayudarte.

Además, durante esta etapa el cuerpo se enfrenta a otros cambios que pueden afectar a distintas parcelas de la vida de la mujer: afectiva, sexual, psicológica… ¡Ay amigas, para algunas puede ser un momento muy duro! Y toda ayuda es poca para hacer que sea un momento más de la vida, ni mejor ni peor que otros, así como para tomar conciencia de que no, no es el final de tu vida ni muchísimo menos.

El ginecólogo puede darte pautas para afrontar esta etapa así como consejo profesional para tomar medidas que mitiguen los principales síntomas de la perimenopausia relacionados con su ámbito de trabajo. ¿Cuáles?

  • Sequedad vaginal que, entre otros aspectos, puede dificultar las relaciones sexuales.
  • Dolor durante la relación sexual, en muchos casos fruto de la mencionada sequedad.
  • Aumento en el número de infecciones urinarias que además de molestas y dolorosas, si no se tratan a tiempo, pueden derivar en infecciones internas de mayor gravedad.
  • Incontinencia urinaria, con lo que esto supone para la vida cotidiana y la autoestima de la mujer.
  • Inapetencia sexual.

Además, si lo considera necesario te prescribirá el tratamiento que considere oportuno. Y te informará sobre si debes hacer algún tipo de cambio en tus medidas de detección precoz de cánceres ginecológicos.

Por todo esto es importante que si sospechas que estás en plena perimenopausia, solicites cita con tu ginecólogo. Es importante. Hazlo por ti.