Una de las dudas frecuentes entre las madres de hijas adolescentes es a qué edad es adecuado ir por primera vez al ginecólogo. Como madre llevo un tiempo preguntándomelo y no quiero pecar de acudir de forma precoz, ni de dejarlo pasar más tiempo del aconsejable.

Traté de consultar con las madres de algunas amigas de mi hija sobre este tema así como con algunas amigas y la respuesta no me ayudó mucho. Es más, me sorprendió la falta de preocupación al respecto de algunas madres y su desconocimiento sobre lo importante que es acudir al ginecólogo de forma preventiva. No sé si por falta de interés, de información o por no querer ver la realidad, la mayoría de las que se mostraron esquivas al respecto asociaban la visita al ginecólogo con prácticas sexuales de riesgo o con algo ajeno a sus hijas y solamente adecuado para mujeres de más edad.

Afortunadamente también me encontré con algunas madres que compartían mis dudas. Todas teníamos en común la certeza de que la visita de nuestra hija al ginecólogo es importante. Pero también compartíamos dudas sobre cuándo era el momento indicado para ello.

Buscando información descubrí que casi todos los expertos aconsejan hacerlo con el inicio de las relaciones sexuales. Pero cualquier mujer que sea madre o haya sido hija sabe que probablemente la madre sea la última en saber cuándo esto ha tenido lugar. En pocos casos la hija, especialmente si apenas ha entrado en la adolescencia, contará a su madre cuándo ha tenido lugar su primera relación sexual.

Otros expertos aconsejan que las jóvenes entre los 13 y los 15 años acudan al ginecólogo y entren en consulta sin sus progenitores. Parece que el consejo de estos especialistas se basa en que sin la presencia materna o paterna la paciente no tendrá problema en confirmar al ginecólogo si ha tenido o no relaciones sexuales.

En caso de que estas hayan tenido lugar, el médico podrá realizar la pertinente revisión a la chica y comentar con ella lo que profesionalmente considere oportuno. Y en caso negativo, también podrá realizar el tipo de revisión o no que sea adecuado según su criterio profesional, así como proporcionar la información o consejos a la paciente que crea necesario hacerle llegar.

En el caso de mi hija ya tiene catorce años así que en breve acudiremos a su pediatra de atención primaria para hacerle partícipe de nuestra intención de que visite al ginecólogo, y esperamos que no tenga objeción en derivarnos a consulta ginecológica.

Ya he hablado con mi hija sobre lo importante que es para prevenir problemas de salud y para la detección temprana de determinadas enfermedades, y parece haberlo comprendido. No ha puesto pega ninguna, quizá porque cuando he acudido yo a cada revisión anual hemos hablado sobre su importancia.

Y tú, ¿cuándo acudiste por primera vez al ginecólogo o a qué edad llevaste a tu hija al mismo y por qué?