Un pequeño susto de salud que tuvo mi marido hace un mes me hizo reflexionar sobre como en nuestro día a día, con el trabajo y los niños, apenas nos dedicábamos tiempo a nosotros como pareja. Casi ya no nos acordábamos de aquella época de novios o recién casados, cuando a diario ¡parecíamos estar de luna de miel! La verdad es que las responsabilidades familiares, laborales y demás nos ocupan nuestra mayor parte del tiempo y, aunque seguramente no es excusa, a veces te dejas arrastrar por la comodidad.

Después de pasar este pequeño susto, ambos hemos pensado en muchas cosas y, sobre todo, que lo realmente importante es la salud y el bienestar de nuestros seres queridos y que todo lo demás es secundario. Obviamente el trabajo es muy importante, pero si no hay salud, no habrá trabajo.

Cuando tienes preadolescentes, un jefe que te exige, unos padres mayores… piensas que tu pareja anda bien, pero también es necesario cuidarla como antes. Estos días, después de las reflexiones en voz alta, llegamos a la conclusión que los dos nos teníamos que volver a mimar más.

Por eso apreciada lectora, te recomiendo que también te preguntes: ¿Paso suficiente tiempo con mi pareja?; ¿Propongo algo para que nos divirtamos juntos? ¿Muestro interés en sus cosas? ¿Le hago partícipe de las mías? ¿Cuál es mi papel en las responsabilidades conjuntas? ¿Le demuestro mi amor con frecuencia?

Ahora hemos recuperado una noche a la semana para nosotros para ir al cine o cenar, la mañana del sábado hacemos la compra juntos, comparto con él las excursiones que tanto le gustan… ¡es necesario cuidar a la pareja! Y, si bien es bonito que un día él nos sorprenda con un ramo de flores, también está bien que nosotras le compremos aquél libro, juego o complemento para su hobby que tanto le gusta.

Y tú, ¿cómo mimas a tu pareja? Cuéntanos qué hacéis para salir de vuestra rutina diaria.

Carmen S.