Dicen que salir de un grupo de WhatsApp sin provocar un cataclismo social es más difícil que abandonar una secta peligrosa. Quizá sea una exageración, pero es verdad que hay personas que se toman como una ofensa personal que uno desee abandonar un grupo de esta popular aplicación de mensajería instantánea.

Hay grupos de WhatsApp realmente útiles pero muchos que son un incordio. De algunos es importante salir porque están repletos de personas tóxicas que sólo se preocupan de difundir cotilleos, bulos y malmeter entre personas. Otros son un incordio porque envían y reenvían todo tipo de fotos, memes, chistes, cadenas y mensajes que no te interesan nada y, además, hay quien se enfada si no respondes al instante a cualquier cuestión menor que te pregunte.

También hay grupos que en su día tuvieron su razón de ser y dejaron de tenerla para ti. Son aquellos como el grupo de padres de extraescolares de natación al que tu hijo dejó de ir hace dos años y medio. O el de compañeros de trabajo de un empleo eventual que tuviste durante semana y media hace varios veranos. Y en esta categoría también están aquellos grupos cuya intención inicial se ha devaluado por un mal uso, por ejemplo aquel de alumnos de yoga que ahora sólo sirve para comentar las telenovelas turcas de moda o el de la comunidad de vecinos en el que en lugar de notificar incidencias ocasionalmente, se envían a diario todo tipo de publicaciones que no te interesan.

¿Y qué decir de aquellos en los que te han metido sin preguntarte?

Hay quien toma la drástica opción de abandonar WhatsApp en lugar de abandonar los grupos que no le interesan; y es una opción. Pero si realmente hay otros que no quieres dejar a un lado por lo que te aportan en positivo, no te queda otro remedio que dar un paso al frente y decidir qué grupos deseas abandonar y cómo hacerlo.

En un mundo ideal simplemente comunicar tu deseo de abandonar y hacerlo debería ser suficiente para que se respetase tu decisión. Pero la realidad es que hay personas que se toman peor que alguien abandone uno de sus grupos de WhatsApp que el que les abandone su pareja. Y si esas personas te importan verdaderamente en la vida, necesitas tener mano izquierda para manejar la situación, evitar que se ofendan y mantener la relación familiar, de amistad o compañerismo en la vida real.

No se trata de buscar excusas, aunque lo parezca. Se trata de evitar un cataclismo social, hacer daño a personas que te importan (sí, hay a quien le hace daño algo tan nimio para otros) y no llevarte un disgusto o dejar que te pueda la mala leche permaneciendo en grupos en los que no deseas permanecer.

Para ello:

  • No te vayas sin decir nada y escapando por la puerta de atrás. Salvo que no te importe nadie del grupo ni tengas relación real con ellos fuera del mismo. En ese caso, adiós y que cotilleen o especulen lo que quieran.
  • No señales culpables. No es necesario decir que desde que entró tal persona la razón de ser del grupo ha desaparecido o que estás harto de los chistes carentes de gusto de tal otra, o de lo pesado que se pone el de más allá si no puedes responder al instante.
  • Informa con claridad y firmeza de tu decisión y abandona el grupo de inmediato sin mirar atrás ni preguntarte lo que estarán diciendo sobre ello.
  • No abandones en un momento de conflicto en el grupo si no es el motivo por el que lo haces. Es innecesario que parezca que te has sentido molesta u ofendida por parte de alguien y ello genere más fricción entre quienes se quedan.
  • No des distintas explicaciones en privado que en el grupo. No hay necesidad y encima te hará quedar mal.

¿Y qué decir o hacer para abandonar el grupo y evitar todo lo mencionado anteriormente? Hay varias opciones.

  • La verdad. Con sinceridad pero sin ofender, señalar ni enjuiciar a nadie. Sencillamente diciendo que ya no tiene sentido tu permanencia en el grupo porque ya no compartes con esas personas lo que te unía o porque su razón de ser se ha devaluado con el uso. O que estás cansada de recibir notificaciones que no te interesan. Y abandona al instante, sin esperar que te rebatan, traten de convencer o justifiquen su actuación.
  • Alude a lo necesaria que es para ti la desconexión. Que utilizar WhatsApp te come un tiempo y te supone un desgaste mental que en este momento no puedes asumir, que necesitas tiempo sin atender pantallas para dedicarte a los tuyos, a ti misma, a tus estudios o trabajo… Y que sintiéndolo mucho en este momento tienes que abandonar los grupos, aunque mantengas la aplicación en tu móvil para más adelante regresar.
  • Cambia de número de teléfono. Drástico, sí. Pero necesario ante esos grupos o personas cuya actitud y acciones está más cerca del acoso que de la amistad o el compañerismo. Es una opción válida para casos extremos. Aunque puede ser una molestia porque el número anterior lo tenían muchas personas incluidos contactos laborales o de negocios.

Y di adiós sin pensar que estás haciendo algo malo o que hay quien se enfadará. Es una decisión personal como cualquier otra que solo te compete a ti. Y no estás dañando a nadie al tomarla. ¡Así de sencillo!