Comienza la época del año en la que más apetece comer ensaladas. Confieso que muchos días desde el inicio de la primavera y hasta mitad de otoño he preparado ensaladas completas de plato único para toda la familia y para comer en el trabajo. Mezclo vegetales con alimentos ricos en proteínas y una cantidad adecuada de carbohidratos, y tengo un menú equilibrado, saludable y completo en un solo plato.

También soy muy consciente de la importancia de incluir alimentos de temporada, así que la parte principal de las ensaladas, sus vegetales, procuro que sea propia de cada temporada. Te propongo incluir en tus ensaladas los alimentos más ricos y sanos para esta primavera utilizando productos propios de la temporada.

1.- Fresas.

No me he vuelto loca, las fresas se pueden comer en ensalada. Y son riquísimas. Puedes servirlas con ensaladas verdes como la de canónigos. Y también combinan de maravilla con quesos suaves.

Además, puedes chafar una o dos fresas bien maduras para preparar vinagretas y aliños, a los que confieren un toque agridulce y potencian el sabor.

Su riqueza en vitamina C es espectacular, tan beneficiosa para la salud como para la belleza.

2.- Guisantes frescos.

Los guisantes frescos son los que se venden en su propia vaina generalmente durante la primavera. Elige vainas finas porque tendrás los guisantes más pequeños y tiernos, que son los más apropiados para comer crudos en ensalada.

Además de muy ricos son saludables. ¿Sabías que son una legumbre? Pero al tomarla fresca tiene más cantidad de agua y es más ligera que otras como los garbanzos o las lentejas.

Su riqueza en vitaminas del grupo B los hace especialmente interesantes para la mujer gestante.

3.- Espárragos frescos.

Durante la primavera olvídate de los espárragos en conserva y utiliza los frescos. Aunque necesitan unos minutos de dedicación su sabor es espectacular y además proporcionan beneficios como saciar sin aportar apenas calorías (menos de 20 por cada 100 g) y facilitar la eliminación de líquidos del organismo.

Los blancos cocidos son especialmente sabrosos. Ya fríos puedes utilizarlos en tus ensaladas igual que los blancos en conserva. Los verdes, son más sabrosos salteados o a la plancha. Puedes utilizarlos en ensaladas de pasta o de cereales, como el arroz, para aportar sabor y color.

En cualquier caso, recuerda limpiarlos bien y retirar la parte leñosa de los espárragos verdes antes de cocinarlos.

4.- Albaricoques.

Son especialmente sabrosos en ensaladas verdes para dar un toque dulce, como las de espinacas tiernas o las de berros. Puedes servirlos crudos una vez pelados, deshuesados y troceados. O pasarlos por la plancha para tus ensaladas especiales para días de fiesta o para cuando recibas invitados.

Combinan especialmente bien con quesos, tofu y carnes suaves como el pollo o el conejo; también con frutos secos como la almendra o los piñones.

Son un sabroso cóctel de vitaminas. Su riqueza en betacarotenos es ideal para cuidar de tu piel en esta época del año.

5.- Alcachofas.

¿Alcachofas en ensalada? Pues sí, pero previamente cocinadas. Los corazones de alcachofa cocidos, asados o cocinados en microondas son tiernos y deliciosos. Puedes aderezarlos con vinagretas suaves como vegetal principal, combinados con alimentos proteínicos como los langostinos cocidos o el pollo asado. Y con cereales como el arroz o el trigo hervidos.

También combinan bien con otros vegetales ligeros como los espárragos blancos o el pimiento rojo fresco.

Las alcachofas, además de sabrosas son diuréticas, ayudan a la protección del hígado y son muy bajas en calorías.

Disfruta de estos alimentos sanos y sabrosos de temporada en tus ensaladas de primavera. ¡Verás que ricas quedan!